Nos hicieron creer que el ''gran amor''
solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado ni llega en un momento determinado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad.
No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron creer en una formula llamada ''dos en uno'': dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionada. No nos contaron que eso tiene nombre: anulacion.
Que solo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relacion saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de termino deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son mas amados. Nos hicieron creer que solo hay una formula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella estan condenados a la marginalidad.
No nos contaron que estas formulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. AH! Tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.. cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahi, cuando estes muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

lunes, 10 de agosto de 2015

Siena. Capitulo II

La residencia de Siena, una vez en Praga, dependía exclusivamente del azar y de su propio destino. Sin lugar a donde acudir, decidió ir al bar del que tanto le había hablado su abuela y en el que esperaba encontrar a alguien que la ayudase a hallar alguna linda casita para su estadía. Para su sorpresa, el lugar seguía estando tal cual su abuela se lo había descrito años atrás, sin faltarle ni sobrarle algún detalle. Las mesas, los cuadros e incluso los pisos permanecían igual que en las fotos.
La camarera que la atendió parecía muy amable, era jóven de unos veintitantos al igual que ella, rubia y alta. Le trajo un café rápidamente y al verla sola con varias valijas consigo no dudó en preguntarle si necesitaba ayuda para conseguir un lugar donde quedarse.
- Perdón mi incumbencia.. -dijo tímidamente.- Pero, ¿acaso te encuentras sola en una ciudad como esta? No me malentiendas... Praga es maravillosa pero...
- Si, de hecho estoy sola, vine de vacaciones. -dijo Siena interrumpiéndola. Me llamo Siena y soy de Argentina
- Elegiste un muy buen lugar para vacacionar definitivamente. Soy Coco, en realidad me dicen así. Trabajo aquí por la tarde, es un café de unos simpáticos abuelitos que lo tienen desde hace muchos años. ¿En que hotel te hospedas?
- Bueno... Aún en ninguno, Apenas llegué y no he tenido tiempo de recorrer ninguno, ¿cuál me recomiendas?
- Espera un segundo. -dijo la camarera y se retiró.
En seguida, volvió acompañada con un chico, joven igual que ella, y al que Siena no dejó de mirar ni un segundo hasta que él le dirigió la mirada y ella bajó la vista. Era alto, de ojos oscuros y cabello negro azabache, de una presencia magnética.
- Él es Francis, su papá es dueño de un hotel a unas calles de aquí y de seguro habrá lugar para que te hospedes ahí. Perdón pero debo ir adentro a terminar con unos pedidos, pero los alcanzo luego
El muchacho y Siena se miraron por unos segundos sin saber qué decir, sus ojos eran cautivantes al igual que su sonrisa.
- Así que eres Siena... Vienes desde América a la ciudad más hermosa de todos los tiempos sólo a vacacionar... ¿cierto?
- Bueno, podría decirse que sí. Mi abuela me habló mucho de Praga y de este café en particular donde trabajó durante varios años hasta convertirse en actriz, así que, no tenía más remedio...
- ¿De verdad trabajó aquí? Le diré a mis abuelos que son los dueños desde siempre y seguramente la conocen. Ahora vuelvo.
Al regresar, Francis trajo con él a su simpática abuela Norma, que le relató la historia de sus primeros años como camarera en ese mismo café: Tu abuela y yo deseábamos ser actrices más que nada en el mundo, nos conocimos en la academia de teatro en Barcelona y decidimos venir aquí donde había infinidad de oportunidades para cumplir nuestro sueño. -dijo la anciana de rulos grises. -Pero todo fue mas difícil de lo que parecía y estuvimos meses en audiciones de las que nunca tuvimos respuesta. Así que comenzamos a trabajar aquí como camareras y uno de los clientes más frecuentes era un joven muy apuesto que terminó casándose conmigo, y tras años de trabajo pudimos comprar el café y convertirlo en nuestro propio restaurante europeo. Leticia tuvo la suerte de quedar como protagonista de una obra de teatro que en ese entonces fue un furor, aún así siguió viniendo constantemente a tomar café por la mañana hasta que un día nos dijo que debía despedirse. Su obra haría una gira mundial y pensaba que después de eso volvería a su país ya consagrada, así que no la vi más. Pero eres igual de bella que ella... ¿Cómo está después de tanto tiempo? ¿Sigue actuando?
- De hecho, dejó su carrera de actriz hace unos años después de estar enferma un tiempo. Ahora se queda más en casa, cocina y tiene una huerta enorme. Además da clases de actuación los viernes en un centro público para niños carenciados. Está muy feliz. -comentó Siena
- Perdón que interrumpa la nostalgia, pero debo ir al hotel y estoy seguro que Siena querrá acompañarme. -dijo mirándola fijamente. Podemos volver más tarde y pueden seguir charlando abuela
- Tienen razón, te entretuve tanto con mi historia que olvidé que sólo venía a saludarte. Bueno, puedes pasarte cuando quieras y seguimos la charla, linda. Fue un gusto conocerte. -dijo Norma con una amplia sonrisa y se marchó.

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