Nos hicieron creer que el ''gran amor''
solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado ni llega en un momento determinado.
Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad.
No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta.
Nos hicieron creer en una formula llamada ''dos en uno'': dos personas pensando igual, actuando igual, que era eso lo que funcionada. No nos contaron que eso tiene nombre: anulacion.
Que solo siendo individuos con personalidad propia, podremos tener una relacion saludable.
Nos hicieron creer que el casamiento es obligatorio y que los deseos fuera de termino deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son mas amados. Nos hicieron creer que solo hay una formula para ser feliz, la misma para todos, y los que escapan de ella estan condenados a la marginalidad.
No nos contaron que estas formulas son equivocadas, frustran a las personas, son alienantes, y que podemos intentar otras alternativas. AH! Tampoco nos dijeron que nadie nos iba a decir todo esto.. cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahi, cuando estes muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien.

domingo, 6 de julio de 2014

Siena

Siena decidió mudarse entonces, para no pensar más, para olvidarse de lo ''inolvidable'', para conocerse y para dedicar su vida a ella misma. No lo pensó durante meses, como la gente normal. No planeó una despedida con amigos, con su novio (de hacía mas de 6 años) ni se preocupó por avisarle a su madre que no pretendía volver a Argentina. Se levantó una mañana con ganas de ser otra, de que todo fuera diferente, pero se dio cuenta que eso le resultaría imposible si no empezaba a hacer algo diferente. Sus días se habían vuelto tan rutinarios que ya ni recordaba cuándo fue la última vez que se había complacido a si misma. Todos los días despertaba a la misma hora, tomaba el mismo desayuno e iba a la misma oficina, con los mismos compañeros. La verdad es que tenía poco de que quejarse. Mientras muchos buscan arduamente trabajo todos los días, ella era editora de una muy importante revista de su país. Pero algo andaba mal. Su vida amorosa la tenía bien atendida con un novio de muchos años, con quien aún no convivía (pero pronto iban a hacerlo), y quien parecía ser su alma gemela. Entonces, ¿qué era lo hacía que quisiera irse y alejarse de todo? Quizá era justamente eso, que su vida fuese tan perfecta como siempre soñó, y que ya no haya lugar para la aventura, la sorpresa, lo inesperado. Quizá, el hecho de que todo parecía tan planeado, un futuro prometedor con su pareja, un trabajo muy bien pago y por sobre todo muy demandante, una familia que se enorgullecía de todo su empeño y a la que esperaba no decepcionar. 
No miró destinos por Internet, ni consultó a una agencia de viajes. Siguió a su sueño más lejano, y tomó el primer avión que la dejó en el corazón de Europa, la ciudad de Praga en República Checa. Jamás imaginó lo que allí la esperaba, la inmensidad y la belleza incomparable de tal lugar la dejaron sin habla. Su abuela, siempre le había hablado de ella, le mostraba fotos de cuando era más joven, y trabajaba como moza en uno de los bares del centro de la ciudad, hasta que tuvo la suerte de ingresar a una obra de teatro muy importante, que años más tarde, la harían famosa en el continente europeo. Sus estudios de alemán la dejaban muy bien parada en Praga, donde la mayoría de las personas, además de hablar su idioma natal que es el checo, conocían y manejaban muy bien el alemán y un poco el inglés. Siena no hablaba muy bien checo, a pesar de las intensas clases que tomaba durante sus ratos libres, pero sabía que ese no sería impedimento para encontrar allí, su verdadero destino...

domingo, 2 de marzo de 2014

No nos vendamos simulacros

A veces simplemente cierro los ojos e imagino una vida diferente a la que tengo ahora. Me imagino eligiendo otras cosas, habiendo hecho algunas que no hice, diciendo todo lo que me quedo por decirle a personas que hoy no me dan lugar a nada en su vida. Imagino que seguramente todo seria distinto ahora si hubiera hecho tal o cual cosa. No se si estoy orgullosa de todo lo que alguna vez hice. Pero si puedo decir que siempre que pude hice lo que quise hacer y no me imaginé nunca lo que venía después. Creo que nunca me puse a analizar que si hacía algo eso me iba a llevar a una cosa mucho más grande. Quién me iba a decir que con una decisión tan tonta o insignificante, las cosas hoy, son tan diferentes a como serían sin ese desliz.. sin esas cosas inoportunas de la vida que se te presentan y uno improvisa y hace lo que le sale. Hoy miro hacia atrás y veo que muchas veces me dejé estar y no fui tan de frente como hoy lo haría sin dudarlo. Pero igual, estoy acá y no me quejo ni me reprocho nada. Mi vida no sería mía sin esas metidas de pata o sin mi carácter de mierda que a veces complica todo. Sin mis impulsividades o sin mi manía de estar todo el tiempo pensando en cosas que ya pasaron, pero que deberían haber pasado de otra forma. 
A veces simplemente hay que dejarse llevar.. dejando que suceda, es más fácil así. 

sábado, 8 de febrero de 2014

Después...¿qué importa el después?

Infeliz. Infeliz de mierda. Vos nunca haces lo que en realidad querés. Después no jodas con lamentos. Todos te lo dicen y vos no lo entendés, o no lo querés entender.
Es parte de la vida estar lleno de oportunidades, que a veces aprovechamos y otras tantas no. Y ¿que pasa cuando, en vez de lamentarnos por algo que hicimos, ocurre algo peor?.. Lamentarnos por no haberlo hecho. No hay cosa mas oscura y mas terrible, que pensar ''que hubiera pasado si...'' No. Simplemente hacelo y viví con las consecuencias pero no con la incertidumbre. Pensá que diferente hubiera sido tu vida si hubieses tomado otras decisiones. Si hubieses elegido otros amigos, si hubieses elegido a ese chico que tanto te busco y no al boludo que siempre perseguiste, si hubieses ido a ese lugar que no te convencía mucho y después te arrepentiste por no ir, si no hubieses mentido cuando te preguntaron dónde estuviste anoche.. Las cosas hubieran sido muy diferentes ¿no? Pero ahora estas acá, con esos amigos que elegiste, con el chico que perseguiste, y viviendo una realidad que probablemente, quizás si o quizás no, si las elecciones hubieran sido diferentes, seguro esa realidad, no seria la misma que ahora. 
A veces, simplemente hace falta pensar que solo nos arrepentimos de las cosas que no hacemos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Llueve

Afuera llueve. Y cuando llueve a uno le pasan dos cosas: o se alegra y disfruta del momento, del placer que le produce ver la lluvia por la ventana y sentarse a mirarla y escuchar canciones tristes, sabiendo que en algún momento tiene que parar; o, se angustia, se pone mal y no entiende por qué, porque siempre que llovió paró, y aún así está en un rincón, paralizado por el miedo, con la certeza de que en algún momento se va a terminar pero con la incertidumbre de no saber cuándo. A veces el tiempo nos juega en contra, no sabemos distinguir si eso que tanto queremos lo queremos por capricho, porque en el momento nos gustó, nos encariñamos y creemos que lo necesitamos o porque pensamos, simplemente, que el momento es AHORA. Y muchas veces, pasa, que la vida nos dice: no, no es ahora, y uno no lo entiende, no quiere entenderlo quizás, y después ya es muy tarde. 
A veces la lluvia esta ahí solo para demostrarnos que si no existiera, nunca nos daríamos cuenta de lo importante que es el sol , y que no importa cuánto llueva. El siempre va a estar ahí, escondido, pero está.